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Agenda Bogotá
Bogotá · 16 de octubre de 20264°36′ N · 74°04′ O · 2.640 m
Agua2.545 m s. n. m.

El río Bogotá: de la sentencia de 2014 a las plantas de tratamiento

Qué ordenó el Consejo de Estado en 2014, en qué van las plantas Salitre y Canoas, qué muestran los indicadores de calidad del agua y qué puede hacer un vecino para no contaminar el río.

Redacción Agenda Bogotá9 min de lectura
Occidente · SabanaEsta guía: Borde occidental · 2.545 m s. n. m.Cerros · Oriente
Campiña alrededor del río Bogotá, en el borde occidental de la ciudad
Campiña alrededor del río Bogotá, en el borde occidental de la ciudadFoto: Felipe Restrepo Acosta / Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0

Para buena parte de los bogotanos, el río Bogotá es una franja de agua oscura que se cruza por la calle 80 o por la calle 13 al salir de la ciudad. Es, sin embargo, el río que recibe casi todas las aguas usadas de Bogotá, y su estado depende de obras que se discuten desde hace décadas.

En marzo de 2014 el Consejo de Estado declaró una catástrofe ambiental en su cuenca y ordenó descontaminarlo. Esta guía explica el recorrido del río, qué dijo esa sentencia, en qué van las dos grandes plantas de tratamiento (Salitre y Canoas), qué muestran los indicadores oficiales y qué puede hacer un vecino.

De Villapinzón a Girardot

El río nace en el páramo de Guacheneque, en Villapinzón (Cundinamarca), a unos 3.300 metros sobre el nivel del mar, y recorre unos 375 kilómetros hasta desembocar en el río Magdalena, en Girardot, a cerca de 280 metros. Su cuenca abarca 47 municipios y buena parte de la Sabana de Bogotá.

Para su manejo se divide en tres tramos. La cuenca alta va desde el nacimiento hasta la estación Puente La Virgen, en Cota. La cuenca media sigue desde allí hasta las compuertas de Alicachín, en Soacha, junto al embalse del Muña. La cuenca baja arranca en Alicachín, pasa por el Salto del Tequendama y desciende hacia tierras cálidas hasta Girardot.

La presión empieza arriba, con las curtiembres de municipios como Villapinzón. Pero el golpe mayor llega en la cuenca media, un tramo de unos 68 kilómetros que bordea el occidente de Bogotá (Suba, Engativá, Fontibón, Kennedy y Bosa) y recibe las aguas residuales de la capital y de municipios vecinos como Soacha.

Salitre, Fucha y Tunjuelo: los ríos que cargan la ciudad

Dentro de Bogotá, el río recibe tres grandes afluentes, cada uno con su propia cuenca de drenaje:

  • Salitre o Juan Amarillo. Baja de los cerros orientales, atraviesa el norte y el noroccidente y llega al río Bogotá entre Suba y Engativá, cerca de la planta de tratamiento El Salitre.
  • Fucha. Nace en los cerros orientales, en San Cristóbal, donde se le conoce como río San Cristóbal; cruza el centro y el occidente y desemboca al sur de Fontibón.
  • Tunjuelo. Nace en el páramo de Sumapaz y recorre Usme, Ciudad Bolívar, Tunjuelito, Kennedy y Bosa antes de entregar sus aguas. Con unos 73 kilómetros, es el más largo de los tres.

Por esos ríos, y por una red de alcantarillado que en algunos sectores es combinada (lleva lluvia y aguas negras por el mismo tubo), viaja el agua usada de millones de hogares. A eso se suman los vertimientos industriales: en 2023 la Secretaría Distrital de Ambiente reportó 674 procesos por presunto incumplimiento de las normas de vertimientos y sanciones a curtiembres del sector de San Benito, en la cuenca del Tunjuelo.

Hay un problema menos visible: las conexiones erradas. Ocurren cuando una vivienda, un comercio o una industria conecta su tubo de aguas residuales a la red de aguas lluvias, que descarga sin tratamiento en quebradas, canales y humedales de la ciudad.

La sentencia de 2014

El 28 de marzo de 2014, la Sección Primera del Consejo de Estado resolvió en segunda instancia una acción popular radicada en 2001 y acumulada con otras demandas. En la sentencia del Consejo de Estado sobre el río Bogotá, el tribunal amparó los derechos colectivos al agua y al ambiente sano y declaró responsables de la "catástrofe ambiental, ecológica y económico-social" de la cuenca, por acción, a los habitantes e industrias que durante décadas vertieron allí sus aguas, y por omisión, a varios ministerios, a la CAR, al departamento de Cundinamarca, al Distrito y a los municipios de la cuenca.

Entre sus órdenes:

  • Constituir un Consejo Estratégico de la Cuenca Hidrográfica (CECH) y un Fondo Común de Cofinanciamiento (FOCOF), y presentar un proyecto de ley para crear una gerencia de la cuenca.
  • Poner en marcha el Observatorio Regional Ambiental y de Desarrollo Sostenible del Río Bogotá (ORARBO).
  • Actualizar el plan de ordenación y manejo de la cuenca (POMCA), que la CAR adoptó en 2019, y ajustar a él los planes de ordenamiento de los municipios.
  • Tratar las aguas de la cuenca media en dos plantas: la ampliación de la PTAR Salitre y una segunda planta en Canoas, aguas abajo de la desembocadura del Tunjuelo, con capacidad conjunta para todas las aguas residuales de ese tramo.
  • Elaborar, a cargo de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB), un plan para identificar y corregir las conexiones erradas.
  • Coordinar el dragado, el manejo de lodos, la aireación y el retiro del buchón en el embalse del Muña, y reforestar las zonas deforestadas alrededor del Salto del Tequendama.

PTAR Salitre: el primer 30 %

La planta El Salitre está en el noroccidente, sobre la avenida calle 80, junto al río. Con un contrato de 2016 financiado con un crédito del Banco Mundial, la CAR la amplió de 4 a 7 metros cúbicos por segundo e incorporó un tratamiento secundario por lodos activados, con desinfección. La EAAB asumió la operación asistida en diciembre de 2021 y la CAR le entregó formalmente la planta el 17 de diciembre de 2024, con una inversión reportada de 1,6 billones de pesos.

Según la página de la PTAR El Salitre de la Empresa de Acueducto, la planta recibe las aguas del norte de la ciudad, de más de 3,2 millones de residentes, incluidas las de la cuenca del Salitre y las de los humedales Torca y La Conejera. La CAR informó además que produce unos 30.000 metros cúbicos diarios de biogás, que cubren entre el 30 y el 45 % de su consumo de energía.

Espuma sobre las piedras del río Bogotá cerca del Salto del Tequendama
Espuma sobre las piedras del río Bogotá cerca del Salto del TequendamaFoto: Petruss / Wikimedia Commons · CC BY-SA 3.0

Canoas: la planta que falta

El resto de las aguas residuales de la ciudad, cerca del 70 %, llega al río por el Fucha, el Tunjuelo y otros colectores. Su tratamiento depende de dos piezas en Soacha, junto al Muña.

La primera es la estación elevadora de Canoas, que bombeará hacia la futura planta el agua que traen los interceptores construidos hace más de una década, como el Tunjuelo-Canoas. En abril de 2026 tenía un avance físico del 95,53 %, según se expuso en un debate del Concejo de Bogotá, y a comienzos de septiembre la prensa la reportaba cerca del 98 %.

La segunda es la planta. Tendrá un caudal medio de 16 metros cúbicos por segundo y tratará el 70 % de las aguas residuales de Bogotá y el 100 % de las del casco urbano de Soacha. El 7 de septiembre de 2026 el CONFIS Distrital aprobó vigencias futuras por 22 billones de pesos corrientes, con un esquema de cofinanciación entre la Alcaldía, la CAR, la Gobernación de Cundinamarca y la EAAB, como informó la Alcaldía de Bogotá al anunciar los recursos para la PTAR Canoas. Esa cifra cubre la construcción, la operación de un contrato que se extiende hasta 2050 y los intereses de la deuda; la construcción en sí ronda los 6,1 billones de pesos a precios de diciembre de 2024.

Canoas se contratará como una concesión para construir y operar, con cuatro proponentes precalificados desde 2025 y el acompañamiento del Banco Mundial en la estructuración. A comienzos de septiembre de 2026, la apertura de la licitación esperaba la no objeción del banco; al cierre de esta edición no pudimos confirmar que ya se hubiera abierto. Se calcula que la obra tomaría alrededor de siete años, incluida la etapa de preconstrucción, así que el efecto completo de la planta sobre el río tardará en verse.

El Muña y el Tequendama, aguas abajo

En Alicachín, parte del caudal del río se bombea al embalse del Muña, en Sibaté, para la generación de energía. Por eso el embalse recibe desde hace décadas aguas cargadas de materia orgánica, grasas y metales, y los vecinos de Sibaté han convivido con malos olores, mosquitos y buchón de agua. La sentencia de 2014 ordenó a la generadora y a la CAR coordinar su mantenimiento, y dispuso que Canoas incluyera la infraestructura para elevar las aguas tanto para tratarlas como para la generación en el Muña.

Más abajo, el río cae por el Salto del Tequendama, en Soacha, y entra en la cuenca baja. De Canoas depende en buena medida la calidad del agua que llega a ese cañón y, más abajo, a Girardot.

Qué ha mejorado y qué no

Los indicadores oficiales muestran avances parciales. Entre 2012 y 2016, la CAR adelantó la adecuación hidráulica de 68 kilómetros de la cuenca media, con remoción de sedimentos y refuerzo de jarillones.

En los ríos urbanos, la Secretaría Distrital de Ambiente mide el índice de calidad del agua (WQI). Según el Observatorio Ambiental de Bogotá sobre la calidad de los ríos de la ciudad, en los tres años anteriores a 2024 ningún tramo del Torca, el Salitre, el Fucha o el Tunjuelo tuvo calidad "pobre", algo que no había ocurrido antes. Pero el detalle por tramos publicado en 2023 mostraba que los tramos bajos del Salitre, el Fucha y el Tunjuelo, los más cercanos al río Bogotá, seguían en categoría "marginal".

Las metas de carga contaminante muestran el rezago. En la evaluación de 2023, adoptada por la Resolución 723 de 2024 de la Secretaría de Ambiente, ningún tramo del Fucha cumplió su meta de materia orgánica (DBO5) y sólidos suspendidos; el Salitre cumplió solo en uno de sus cuatro tramos, y ningún tramo del Tunjuelo cumplió ambas metas.

Mientras siete de cada diez litros de agua residual de Bogotá sigan llegando al río sin tratar, ninguna mejora en los afluentes alcanzará para limpiar la cuenca media.

Qué puede hacer un vecino

  • No verter aceite ni grasas por el lavaplatos o el sanitario. El aceite de cocina se deja enfriar, se guarda en una botella con tapa y se lleva a un punto autorizado por la Secretaría Distrital de Ambiente. Tampoco deben ir al desagüe restos de pintura o solventes. En la guía de residuos y Basura Cero están los demás canales.
  • Revisar si su casa tiene una conexión errada. La EAAB propone una prueba: aplicar tinte o anilina en lavaplatos, lavamanos, sanitario y ducha, y revisar si el color aparece en la caja de inspección externa o en el pozo de aguas lluvias más cercano. Si es interna, hay que independizar las redes; si es externa, el propietario tiene 60 días para corregirla con diseños aprobados por la empresa, según las preguntas frecuentes sobre conexiones erradas del Acueducto. Las consultas y los daños del alcantarillado se reportan en la Línea 116.
  • Reportar vertimientos. Si ve un tubo descargando aguas negras a una quebrada, un canal o un humedal, radique la denuncia en Bogotá Te Escucha eligiendo como entidad la Secretaría Distrital de Ambiente, con fecha, dirección exacta y fotos. La línea de la Secretaría es (601) 3778899. Las emergencias van a la línea 123.
  • Participar en la localidad. Cada localidad tiene una Comisión Ambiental Local (CAL), que construye el Plan Ambiental Local. Cualquier persona puede asistir a sus sesiones; la Oficina de Participación, Educación y Localidades de la Secretaría de Ambiente atiende en el 377 8881. En las localidades ribereñas, como Suba, Engativá, Fontibón, Kennedy y Bosa, esas sesiones son el lugar para preguntar por el río.
  • Seguir los datos. El Observatorio Ambiental de Bogotá publica los indicadores de calidad de los ríos urbanos, y el ORARBO reúne información sobre el cumplimiento de la sentencia.

Preguntas frecuentes

¿Qué ordenó la sentencia del río Bogotá de 2014?

El 28 de marzo de 2014 el Consejo de Estado amparó los derechos colectivos al agua y al ambiente sano en la cuenca. Ordenó, entre otras cosas, crear un consejo estratégico y un fondo común para la cuenca, actualizar el POMCA, tratar las aguas de la cuenca media en dos plantas (Salitre ampliada y Canoas) y que la EAAB elaborara un plan para corregir conexiones erradas.

¿Cuánta agua residual de Bogotá se trata hoy?

La PTAR Salitre ampliada, con capacidad de 7 metros cúbicos por segundo y tratamiento secundario, trata cerca del 30 % de las aguas residuales de la ciudad, según la CAR. El 70 % restante depende de la futura PTAR Canoas.

¿Cuándo estará lista la PTAR Canoas?

No hay una fecha confirmada. En septiembre de 2026 la estación elevadora estaba cerca del 98 % y la licitación de la planta esperaba la no objeción del Banco Mundial. Se calcula que la obra tomaría alrededor de siete años, incluida la etapa de preconstrucción.

¿Cómo sé si mi casa tiene una conexión errada?

La EAAB recomienda aplicar tinte o anilina en lavaplatos, lavamanos, sanitario y ducha y revisar si el agua coloreada aparece en el pozo de aguas lluvias más cercano. Si la conexión errada es externa, el propietario tiene 60 días para corregirla con diseños aprobados por la empresa. Las consultas se hacen en la Línea 116.

¿Dónde denuncio un vertimiento a un río, canal o humedal?

En Bogotá Te Escucha, eligiendo como entidad la Secretaría Distrital de Ambiente, con fecha, dirección exacta y fotos. La línea de la Secretaría es (601) 3778899; las emergencias van a la línea 123.

Fuentes consultadas

  1. PTAR El Salitre ampliada y optimizadaEmpresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB)
  2. Día Internacional de la Acción por los Ríos: Bogotá 2024 (índice WQI)Observatorio Ambiental de Bogotá, Secretaría Distrital de Ambiente
  3. Preguntas frecuentes de conexiones erradasEmpresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB)
  4. Comisión Ambiental Local (CAL)Secretaría Distrital de Ambiente

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